1.- PROYECTO DE EMPRESA
Datos Básicos del proyecto
Definición del proyecto
2.- PLANES EMPRESARIALES
1.- Plan operativo
2.- Plan de marketing
3.- Plan jurídico-formal
4.- Plan de empresa
5.- Plan de inversiones
6.- Plan de recursos humanos
7.- Plan económico-financiero y de tesorería
1.- ¿Qué es el plan operativo?
Plan operativo
Es recomendable que el plan de empresa mencione, igualmente, determinados aspectos tocantes a la actividad ordinaria de la empresa, referidos, entre otras cosas a sus necesidades infraestructurales de funcionamiento así como a la estrategia de aprovisionamiento y compras que habrá de seguirse para el buen funcionamiento de la misma.
Podrían enunciarse así:
- mecánica de producción o forma de prestación de servicios,
- local donde se ubicará la empresa.
- necesidades de maquinaria, equipamiento, suministros.
- estrategia de compras y almacenaje
- elección de proveedores
La elección de proveedores es una cuestión importante para garantizar el buen éxito de la empresa. En primer lugar, debería plantearse que va a hacer la empresa directamente y que va a subcontratar. Para empezar, puede ser más conveniente que se limite la actividad a lo que se sepa hacer mejor y subcontratar otras funciones como contabilidad, administración, etc.
Al seleccionar la red de proveedores, es importante seguir las siguientes recomendaciones:
- Comparar distintas opciones.
- Negociar el sistema de pago, es decir, si se va a pagar al contado, a 30, 60 o 90 días. Esto hay que ponerlo en relación con el periodo de cobro a nuestros clientes ya que si no hemos recibido dinero de estos, no podremos hacer frente a las obligaciones contraídas. Hay que evitar los desfases de tesorería.
- Determinar las condiciones de suministro. En este punto debe destacarse que si el volumen de pedidos es elevado, habrá que contar con una estrategia de almacenaje o quizá sea más conveniente la opción de un aprovisionamiento gradual, a medida que se precise la mercancía.
Plan de marketing
Debe servir para explotar la oportunidad de negocio y las ventajas competitivas asociadas a la misma.
Estrategia de precios
Se debe fijar los precios de comercialización del producto o servicio y compararlos con los de la competencia.
A continuación hay que cuantificar el margen bruto y calcular si dicho margen puede soportar los diferentes tipos de costes y generar un beneficio para la empresa.
En el caso de que los precios de los productos o servicios sean menores que los de la competencia, esto se debe explicar en el Plan de Empresa aludiendo a una mayor eficiencia en la producción, menores costes laborales, menores costes en la distribución etc.
Si los costes fueran mayores, habría que explicar el sobreprecio en términos de novedad, calidad, garantía, prestaciones, servicio, etc.
Política de ventas
Es necesario describir la composición, forma de contratación y cualificación del equipo de ventas (propios y representantes), tanto al principio como a medio y largo plazo.
Más tarde hay que describir la política de márgenes comerciales y medidas de promoción ofrecidas a distribuidores, representantes y comerciantes, y comparar con lo que hace la competencia. Se han de presentar las ventas estimadas por cada representante o miembro del equipo de ventas, los incentivos diseñados para diferentes volúmenes y los costes totales de la actividad de ventas y su porcentaje con respecto a la facturación total estimada.
Se hará referencia a los períodos de cobros a clientes y otras consideraciones como descuentos, anticipos, rappels, etc.
Promoción y publicidad
El plan de marketing ha de describir las fórmulas que se van a utilizar para atraer a los clientes potenciales. Es importante elaborar un plan de medios que recoja las medidas promocionales en que se piensa incurrir, tales como mailings, presentaciones en ferias, artículos y anuncios en revistas especializadas, etc.
Canales de distribución
Es importante estudiar cuales serán los canales de distribución a utilizar, la política de descuentos y márgenes a los mismos, la importancia de los costes de distribución con respecto a los costes de comercialización y las posibilidades de exportación haciendo referencia a la distribución internacional, transporte, seguros, cobros a clientes internacionales, etc.
Servicio post-venta y garantía
Se debe cuantificar la importancia que para el cliente potencial tiene el contar con tales servicios. Hay que especificar el tipo de garantía que se ofrece, su duración temporal, quien se encargará del servicio post-venta y los costes en que se incurre, y compararlos con lo ofertado por la competencia.
El objeto de este apartado del plan de empresa debería ser describir brevemente, entre otros, los siguientes aspectos:
1.- Forma jurídica elegida para el negocio (se remite al apartado "Forma Jurídica de la empresa" para mayor información)
2.- Posibles socios, participaciones, gobierno de la nueva empresa, estatutos o régimen interno de la nueva entidad (se remite al apartado "Forma Jurídica de la empresa" para mayor información).
3.-Permisos y licencias necesarias; otros trámites (es preciso conocerlos al objeto de prever posible requisitos que se requieran para su efectiva realización: planos, memorias, estudios de peritos o expertos, etc) (Se remite al apartado "Biblioteca de Trámites" para mayor información sobre los trámites).
4.- Regímenes de la Seguridad Social aplicables (a los socios y administradores, al empresario individual, a los comuneros; al personal de la empresa) (se remite a "Obligaciones Sociales y Laborales" del empresario para mayor información).
5.-Calendario de constitución y puesta en marcha de la empresa.
Plan de empresa
¿Qué es un Plan de Empresa?
El plan de Empresa es un documento que identifica, describe y analiza una oportunidad de negocio, examina la viabilidad técnica, económica y financiera de la misma, y desarrolla todos los procedimientos y estrategias necesarias para convertir la citada oportunidad de negocio en un proyecto empresarial concreto.
Es una herramienta imprescindible cuando se quiere poner en marcha un proyecto empresarial, sea cual fuere la experiencia profesional del promotor o promotores y la dimensión del proyecto.
Incluso para empresas ya establecidas, un Plan de Empresa bien diseñado ha de ser la base sobre la que se levanten proyectos de crecimiento o diversificación de la actividad principal.
¿Para qué sirve un Plan de Empresa?
Objetivos
La elaboración de un Plan de Empresa tiene dos objetivos concretos:
Por un lado permite al promotor de una oportunidad de negocio llevar a cabo un exhaustivo estudio de todas las variables que pudieran afectan a dicha a dicha oportunidad, aportándole la información necesaria para determinar con bastante certeza la viabilidad del proyecto. Una vez en marcha, el Plan de Empresa servirá como herramienta interna para evaluar la marcha de la empresa y sus desviaciones sobre el escenario previsto.
El Plan de Empresa tiene también como objetivo el de ser la carta de presentación de los emprendedores y del proyecto ante terceras personas: bancos, inversores institucionales y privados, sociedades de capital riesgo, organismos públicos y otros agentes implicados a la hora de solicitar cualquier tipo de colaboración y apoyo financiero.
Utilidades
El Plan de Empresa tiene diferentes utilidades en función de la situación en que se encuentre el proyecto.
Si la empresa no ha iniciado las actividades, las utilidades son:
Guía de planificación empresarial
Instrumento para la búsqueda de financiación
Desarrollo de nuevas estrategias y actividades
En el caso de que la empresa ya hubiera iniciado su actividad, el Plan de Empresa será un documento de referencia para los promotores donde podrán comprobar las desviaciones que estuvieran produciéndose en la marcha del proyecto.
¿Cómo se elabora un Plan de Empresa?
La elaboración de un Plan de Empresa exige una serie de recomendaciones mínimas que afectan a aspectos formales del mismo como vocabulario, estructura, contenido o la propia presentación del documento, ya que como se ha indicado tiene como objetivo ser una carta de presentación de la empresa.
No obstante, existe una gran libertad de acción dependiendo del propósito que persiga nuestro Plan, las personas a las que va dirigido, el sector y el tipo de actividad empresarial e incluso el lugar donde se llevará a cabo la actividad.
Las condiciones que debe tener todo Plan de Empresa para que tenga utilidad son:
Calidad de la información
La información y redacción ofrecida debe ser clara, concisa, veraz y comprobable.
Actualidad
El Plan debe ser un documento que recoja información y datos actualizados, ya que un desfase, aún pequeño, en los mismos, sobre todo en proyectos de alto contenido tecnológico, lo hace poco útil.
Totalidad en la información
El Plan de Empresa abarcará todas las áreas de la actividad empresarial, con el fin de que el mismo sea completo.
Unidad de criterio en la redacción
El Plan de Empresas se suele dirigir a más de un lector, por lo que es importante utilizar un lenguaje que sea inteligible por más de un colectivo: inversores, bancos, proveedores, técnicos, etc.
Los redactores de Planes de Empresa que tengan como objeto productos o servicios de alto contenido tecnológico, deberán hacer un esfuerzo especial por acercar su terminología a un lenguaje comprensible por todos los colectivos interesados.
Las ventajas de elaborar un plan de empresa son:
Ofrecer una visión sobre la viabilidad del negocio.
Estructurar toda la información.
Posible presentación a futuros socios o inversores.
Garantiza profesionalidad.
El plan de empresa está orientado al estudio de mercado y plan comercial. Una buena idea no basta con serlo, sino que debe llegar a su público objetivo.
Plan de inversiones
La primera decisión de tipo estratégico que hay que plantearse es la ubicación, considerada en muchos casos vital para la viabilidad de un proyecto y que condicionará en el futuro el desarrollo del mismo.
En ocasiones, y dependiendo de la actividad, no tiene especial relevancia la ubicación.
En otras ocasiones, las características técnicas del producto, la naturaleza del servicio, la tecnología y otras muchas razones hacen que la localización de la empresa sea un problema importante. A veces son decisiones de las Administraciones (subvenciones, infraestructuras, etc.), las que condicionan la localización de la empresa.
Entre los factores de localización que hay que valorar están los siguientes:
La proximidad con el mercado objetivo.
La cercanía a las materias primas.
Coste de transporte.
Oferta de mano d obra cualificada.
Existencia de buenas vías de comunicación.
Nivel de equipamiento de la zona.
Posibilidad de tener empresas auxiliares en las proximidades.
Previsión de futuras ampliaciones.
Una vez determinada la localización de la empresa, habrá que determinar la naturaleza y características de los activos inmovilizados necesarios para el desarrollo de la actividad.
La empresa no se enfrenta a una sola alternativa de inversión, sino a varias con características diversas, por lo que es necesario un estudio de las características técnicas, coste de adquisición, gastos operativos, vida técnica, etc.
Otra de las decisiones a realizar en este apartado es determinar si se deben adquirir los bienes nuevos o usados. Para la elección deben tenerse en cuenta tres factores: el precio, las condiciones de utilización y las posibles subvenciones por la adquisición de activos nuevos.
También hay que plantearse si es preferible comprar o alquilar los diferentes conceptos del activo. Esta decisión tiene un carácter económico financiero, que incluye consideraciones de carácter fiscal. No conviene olvidar en este tema, el componente estratégico de optar por tener la propiedad de los bienes o únicamente el derecho de uso de los mismos.
La estructura de los activos fijos que conforman la empresa, ya sean nuevos o usados, es la siguiente:
Inmovilizado material
Son inversiones que realizará la empresa y que se materializarán en bienes muebles o inmuebles tangibles que no se destinarán a la venta o transformación.
Tendrán un período de duración superior a un año y su deterioro o contribución al proceso productivo se materializará a través de las amortizaciones anuales(a excepción de los terrenos).
Dentro de este capítulo estarían:
Terrenos
Edificaciones y construcciones:
Trabajos de planificación, ingeniería del proyecto y dirección facultativo
Traídas y acometidas de servicios
Urbanización y obras exteriores
Oficinas y laboratorios
Servicios sociales y sanitarios del personal
Almacenes de materias primas
Edificios de producción
Edificios de servicios industriales
Almacenes de productos terminados
Otras construcciones
Instalaciones:
Instalaciones eléctricas en general y especiales.
Instalaciones de climatización. Generadores térmicos. Instalaciones de G.L.P., etc.
Instalaciones de agua en general y especiales.
Instalaciones de seguridad e higiene.
Equipos de medida y control.
Otras instalaciones internas.
Maquinaria y herramientas:
Maquinaria de proceso.
Herramienta y utillaje.
Elementos de transporte interior.
Mobiliario y equipamiento.
Equipos informáticos y de procesamiento de la información.
Elementos de transporte.
Otros inmovilizados materiales.
Inmovilizado inmaterial
Son inversiones o elementos patrimoniales intangibles que tiene la empresa con carácter estable y que son susceptibles de ser valorados económicamente.
Dentro de este capítulo los más frecuentes son:
Gastos de investigación y desarrollo.
Concesiones administrativas.
Propiedad industrial.
Fondo de comercio.
Aplicaciones informáticas.
Derechos de traspaso.
Gastos amortizables
Son aquellos gastos en que se incurre hasta el comienzo de la actividad. Forman parte de ellos los gastos de primer establecimiento y los gastos de constitución. Tienen consideración de gastos plurianuales y por lo tanto susceptibles de ser amortizados anualmente.
Los más comunes son los de los abogados, notarios, registros, etc. ligados a la constitución de la personalidad jurídica de la empresa.
Inmovilizado financiero
Lo constituye fundamentalmente:
Inversiones financieras permanentes.
Fianzas y depósitos.
Inversiones financieras en empresas del grupo.
Inversión en capital circulante
La inversión vinculada al ciclo de explotación de la empresa se denomina capital circulante, y determina el volumen de recursos financieros que un proyecto necesita tener de forma permanente para hacer frente alas exigencias del proceso productivo.
Período de maduración es el tiempo que transcurre entre la adquisición de las materias primas y el cobro del producto de las ventas, y determina con otros factores el volumen de fondos necesarios para el capital circulante.
También se puede decir que el capital circulante es el activo circulante menos el pasivo circulante.
Las partidas que suelen conceptuarse como circulante destacan:
Activo circulante
Caja y bancos.
Clientes, deudores y efectos a cobrar.
Existencias de materia prima.
Existencias de productos semielaborados.
Existencias de productos terminados.
Inversiones financieras a corto plazo.
Pasivo circulante
Proveedores y acreedores.
Efectos a pagar.
Anticipo de clientes.
Préstamos a corto.
Impuestos a pagar.
PLAN DE RECURSOS HUMANOS
1. Equipo de y trabajo
La elección del equipo de trabajo es otro de los puntos fuertes en una empresa, ya que esta constituye "el alma de la empresa".Se puede contratar directamente o a través de entidades interpuestas. Nos remitimos al capitulo correspondiente a la contratación
2.- Presentación del equipo humano
El objetivo de este apartado es describir, uno a uno, los miembros del equipo humano que da lugar al nacimiento de la nueva empresa, destacando lo que cada cual aporta para la consecución del objetivo planteado. Debería hacerse especial mención de aquellos ingredientes o elementos que mayor coherencia guarden con el objeto del proyecto (experiencia profesional; formación relacionada con el tipo de negocio a desarrollar, etc.).
Una de las tareas convenientes en este punto será definir las tareas que, en caso de una dirección y gestión colegiada de la empresa, habrán de corresponder a cada uno de los partícipes o socios de la nueva empresa. De esa forma se hace patente la voluntad, desde el principio, de evitar potenciales duplicidades no necesarias que puedan entorpecer el buen desarrollo del negocio.
PLAN ECONÓMICO-FINANCIERO
1. Plan de inversiones y de financiación inicial
El objetivo de este estado es reflejar (preferiblemente, mediante un listado pormenorizado) las inversiones previas necesarias para la puesta en marcha de la empresa, así como los recursos permanentes (también en listado) que se espera obtener y que deberían cubrir las inversiones proyectadas. (Dicho en otras palabras, el propósito de este estado inicial es determinar las necesidades iniciales para afrontar el proyecto y la forma en que esas necesidades se financiarán).
Plan de inversiones
Así, en una primera columna (PLAN DE INVERSIONES) deberían enunciarse las inversiones previas necesarias para la puesta en marcha de la empresa. Por tanto, dentro de esta primera columna deben incluirse:
1) GASTOS DE ESTABLECIMIENTO.
Entre otros:
- permisos.
- licencias de actividades
- altas IAE y SS de autónomos o de sociedades mercantiles (en su caso)
- gastos de formalización de préstamos
- gastos de asesoramiento, consultoría, gestoría necesarios
- gastos de primera promoción de la empresa
- otros gastos constitutivos o de puesta en marcha
2) INVERSIONES. Se incluirán:
-Inmovilizado material:
- terrenos y/o locales
- acondicionamiento de locales o terrenos (obras, pintura, cerramientos, etc.)
- existencias iniciales (primeras compras de productos)
- maquinaria, herramientas, utillaje
- mobiliario
- medios de transporte
- equipos informáticos (ordenadores, periféricos)
- instalaciones (electricidad, gas, fontanería, red datos, etc.)
- leasing
- Inmovilizado inmaterial:
- adquisición de patente
- licencias
- canon de entrada en red de franquicias
- precio de traspaso de negocios
- fondo de comercio
- Inmovilizado financiero:
- Fianza de determinadas mensualidades de alquiler
- Cauciones o depósitos de otro tipo
Para ser utilizado más tarde en la elaboración de las cuentas anuales provisionales, cabe desarrollar, adicionalmente, los cuadros de amortización contable de las diferentes categorías de inmovilizado (mediante la división del importe correspondiente a cada uno de los elementos de inmovilizado por la vida útil prevista para dicho elemento).
3) PREVISIÓN DE TESORERÍA o FONDO DE MANIOBRA
(También denominado Inversión en Circulante)
Antes de comercializar un producto - y por tanto, antes de obtener cualquier ingreso por la venta del mismo- es preciso adquirir un stock mínimo de aquél o de los materiales necesarios; del mismo modo, una vez en marcha la actividad, es posible que debamos conceder aplazamientos de pago a nuestro clientes, (del mismo modo que es posible que nuestros proveedores nos concedan aplazamientos -a 30, 60 o más días- antes de pagar la mercancía facilitada). Para empresas del sector servicios, lo normal será que transcurran varios días o semanas antes de poder facturar por la prestación de los mismos.
Para poder hacer frente a los pagos derivados de esos productos o servicios anticipados, es indispensable inmovilizar una cifra de dinero, es indispensable hacer una "inversión en el ciclo de producción" o "inversión en circulante". Y esa cifra, habrá de financiarse con recursos financieros derivados, no de la explotación ordinaria de la empresa, sino de sus fuentes de financiación a largo plazo. De ahí la conveniencia de ubicar junto al resto de inversiones iniciales esta cifra o fondo de tesorería.
La dotación insuficiente de esta cifra de tesorería o una inadecuada elección sobre la forma de financiarla pueden conducir, en muy corto término, a graves problemas de tesorería (impagos de trabajadores, de proveedores, etc.), comprometiendo muy seriamente la continuidad de la empresa.
Para saber el monto de la cifra de tesorería o cantidad de líquido que conviene tener a mano, suele proponerse tener en cuenta los pagos que deben realizarse, el stock necesario y los aplazamientos que preveamos conceder a nuestros clientes, restando de esa suma los aplazamientos que por su parte preveamos nos concederán nuestros proveedores.
Como en el caso de las inversiones, aquí también se aconseja desarrollar las tablas de amortización contable de los recursos ajenos (este desarrollo podrá ser de utilidad para su reflejo en las cuantas de resultados provisionales).
Una vez totalizados los recursos permanentes, los principios de una gestión ortodoxa dicen que su cuantía debería ser igual a la suma de las inversiones necesarias (incluido el fondo de maniobra).
Otro de los objetivos del plan de financiación debe ser determinar la naturaleza y características (recursos propios o ajenos, a medio, largo o corto plazo, financieros o no financieros -crédito comercial de proveedores-, etc.) de los diferentes recursos que se pretende poner en juego.
Aquí, de momento, bastará con enunciar ciertos principios básicos que suele recomendarse a nuevos emprendedores:
- Los recursos ajenos no deberían sobrepasar el 70% del total de financiación necesaria.
- El porcentaje restante debería suplirse con recursos propios.
- No debe confiarse en las subvenciones como vía principal de financiación de un nuevo proyecto.
- Debería reservarse una cantidad para imprevistos.
Propuesta de presentación del Plan de inversiones y Financiación.
-Inversiones iniciales Financiación
GASTOS DE ESTABLECIMIENTO.
INVERSIONES.
Inmovilizado material
Inmovilizado inmaterial
Inmovilizado financiero
PREVISIÓN DE TESORERÍA (FONDO DE MANIOBRA)
RECURSOS DURADEROS
Cuentas de resultado previsional
La cuenta de resultados previsional -que formalmente se presenta como una relación de los gastos e ingresos previstos para un periodo de tiempo determinado y que visualmente cabe presentar en forma de lista o, más habitualmente, de cuadro- permitirá conocer si la actividad prevista para la nueva empresa va a producir un monto de ingresos suficientes para cubrir todos los gastos, y, aún más, si una vez cubiertos los gastos, se obtendrá algún beneficio de la actividad.
En primer lugar, se debe elaborar una relación exhaustiva de los GASTOS FIJOS del negocio, que son independientes del volumen de actividad (alquiler, parte fija de suministros, cuotas de la seguridad social, sueldos).
A continuación se determinan los GASTOS VARIABLES, estrechamente ligados a la actividad (Ejemplo: materiales de fabricación del producto, en los que la cantidad será mayor cuanto mayor sea la producción-).
Es aconsejable que una empresa joven se cargue lo menos posible con gastos fijos y opte por una estructura de costes variables en función del volumen del negocio.
- No deberían olvidarse ninguna de las partidas de gastos de explotación previsibles (un plan contable puede servir de guía).
- Deberían incluirse las dotaciones para amortización de los elementos de inmovilizado (siempre que sean amortizables).
- Deben calcularse las cargas financieras que derivan de la financiación externa (caso de que deba recurrirse a ella).
Una vez determinados los gastos del negocio, debemos considerar, en una segunda columna, la PREVISIÓN DE INGRESOS (ingresos por ventas o cifra de negocios, a la que se unirán otros eventuales productos de la explotación (ingresos financieros, subvenciones, otros ingresos).
2.- Plan de Tesorería
La elaboración del Plan de Tesorería (o cuenta previsional de tesorería o presupuesto de caja o de tesorería) es de gran utilidad (siempre que cobros y pagos no se prevean exclusivamente al contado) como instrumento de ayuda para determinar las entradas y salidas de caja y para planificar la liquidez. (En no pocas ocasiones las deficiencias de liquidez, debidas a una insuficiente previsión, determinan el fracaso a corto plazo de algunos proyectos empresariales).
Antes de desarrollar su elaboración, es preciso incidir en la diferencia entre ingreso y cobro y entre gasto y pago.
El ingreso se genera cuando se produce la venta (criterio del devengo) y el cobro cuando se recibe la liquidez derivada de esa venta. Se puede dar el caso que contabilicemos un ingreso y que el cobro no se produzca jamás: por ejemplo cuando el cliente es moroso y deja de pagar. Y viceversa, podemos cobrar un dinero que no es un ingreso: cuando un cliente nos paga una factura con IVA, aunque recibimos liquidez, no podemos considerar la parte del impuesto como un ingreso propio (puesto que es para Hacienda).
El mismo análisis puede aplicarse a la diferencia entre gasto y pago. El gasto se produce cuando se genera la obligación (con un proveedor, con Hacienda, etc). El pago se genera cuando se produce la salida de caja.
Por ultimo, hay que ajustar los periodos de cobro a clientes con pagos a proveedores para evitar desfases de Tesorería.
El conocimiento de estos datos permitirá saber las necesidades de tesorería y el momento en que éstas podrán manifestarse, pudiendo así prever por anticipado la búsqueda de financiación de caja cuando la liquidez sea escasa o, en sentido contrario, cuando sea alta la liquidez, estudiar la colocación de los fondos generados.
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