Normas ISO
Las Normas ISO son generadas por la Organización Internacional de la Standardización, dicha organización, está formada por los organismos de normalización de casi todos los países del mundo. Los organismos de normalización de cada país producen normas que se obtienen por consenso en reuniones donde asisten representantes de la industria y de organismos estatales. Asimismo las normas ISO se obtienen por consenso entre los representantes de los organismos de normalización enviados por cada país.
 
   
NORMAS ISO 9000
   
Las normas ISO fueron escritas con el objetivo de que la calidad de un producto no nace de controles eficientes, si no de un proceso productivo y de soportes que operan adecuadamente. Las normas ISO 9000 y 14000 son requeridas debido a que garantizan la calidad de un producto mediante la implementación de controles exhaustivos asegurando que todos los procesos que han participado en su fabricación operan dentro de las características previstas. El punto de partida en la estrategia de la calidad es la normalización.

Las normas ISO 9000, especifican qué elementos deben integrar el sistema de la calidad de una empresa y como deben funcionar en su conjunto estos elementos, para asegurar la calidad de los bienes y de los servicios que se producen.

Dentro de las normas ISO 9000 se encuentran: la 9001, 9002, 9003, y 9004:

La ISO 9001 se refiere al caso de una empresa que desee asegurar la calidad de los productos o servicios que provee a un cliente mediante un contrato. Abarca la calidad en el diseño, la producción, la instalación y el servicio postventa.

La ISO 9002 también se refieren a las empresas que desean asegurar la calidad de los productos o servicios que provee a un cliente mediante un contrato. Esta abarca sólo la calidad en la producción y la instalación.

La ISO 9003 difiere de las anteriores ya que abarca solo la inspección y ensayos finales.

La ISO 9004 establece los requisitos de un sistema de calidad para obtener la seguridad de que la empresa produce bienes y servicios de calidad.

Cualquier empresa debería establecer un sistema de la calidad de acuerdo a la norma ISO 9004, que asegure a la dirección de la empresa que se cuenta con sistema de la calidad normalizado. Una vez que el sistema de la calidad está funcionando adecuadamente, si la empresa desea realizar contratos para dar garantía de calidad a sus clientes, puede obtener una certificación de que su sistema de calidad cumple con los requisitos de alguna de las normas ISO 9001, 9002 o 9003.

La producción de bienes y servicios tiene distintas etapas y la calidad del producto final depende de cada una de ellas. Antes de fabricar el producto es necesario definir sus características, establecer con qué elementos se va a fabricar y condiciones de funcionamiento. También habrá que establecer las dimensiones, forma de manejo, condiciones de seguridad, etc. Seguramente se construirán uno o más prototipos y se realizarán numerosas pruebas con los mismos. Esta etapa se conoce con el nombre de diseño o desarrollo del producto, y es fundamental en la calidad del mismo. Si algo sale mal en esta etapa, todos los esfuerzos posteriores que se hagan no mejorarán la calidad del producto.

Cuando el diseño está listo, el producto entra en la etapa de fabricación. Puede ocurrir que el diseño sea excelente pero luego al fabricarlo la calidad no responda a lo esperado. La etapa de producción debe garantizar que la calidad de todas las unidades del producto que se fabriquen para su distribución es la misma que la del diseño original.

Posteriormente el producto debe ser instalado donde lo desea el cliente y puesto en funcionamiento. Los servicios de instalación y postventa también deben brindarse a satisfacción del cliente.

Si una empresa desea garantizar a sus clientes la calidad en las etapas de diseño, producción, instalación y servicios post-venta, debe implementar un sistema de la calidad de acuerdo con la Norma ISO 9001.

Puede ocurrir el caso que la empresa fabrique un producto con licencia de otra firma. La calidad del diseño entonces, no depende de la empresa que fabrica, sino de la propietaria del producto. En un caso así la empresa que fabrica puede utilizar la Norma ISO 9002, para dar a sus clientes garantía de la calidad en la producción y la instalación de bienes y servicios.

  Hay casos en los cuales la empresa sólo desea dar garantía a sus clientes de la inspección y ensayos finales del producto antes de su venta. Esto puede ser suficiente cuando el producto es una materia prima cuyo procesamiento es mínimo. En ese caso la empresa puede implementar un sistema de calidad de acuerdo a la norma ISO 9003.  
La Política de Calidad de la Empresa:

La dirección de la empresa debe definir por escrito la política de la calidad, y debe proveer los medios y recursos necesarios para que ésta se lleve a cabo. Es responsabilidad de la dirección que esta política sea entendida y aplicada por todo el personal de la empresa. Se requiere por un lado, definir los roles y responsabilidades de todo el personal con respecto a la calidad. Por otro lado también, se debe nombrar a un representante de la dirección de la empresa con autoridad para poner en marcha y mantener el sistema de la calidad, informando permanentemente a la dirección sobre el desempeño del mismo.

La dirección de la empresa debe revisar periódicamente el sistema de la calidad para asegurarse de su efectividad y del cumplimiento de los objetivos fijados en la política de la calidad.

La certificación de ISO 9000 no es un requerimiento legal para acceder a mercados internacionales, pero puede ser beneficioso. En la Unión Europea, para muchos productos regulados, el certificado de ISO 9000 es una alternativa para productos certificados, no un absoluto requerimiento. De hecho, como cliente en la mayoría de la legislación estadounidense, el certificado de sistemas de calidad no es una obligación, hay otros caminos para la certificación de productos, es decir que existen otros procedimientos.

Las manufactureras por ejemplo, cumplen bastante con 29002 ó 29003 que es usualmente combinado con examen de productos tipo en la fase de diseño para una total certificación de los requerimientos legales de Estados Unidos. Las manufactureras interesadas en el mercado europeo necesitan revisar las directrices relevantes de seguridad de productos estadounidenses disponibles en el Departamento de Comercio para las especificaciones aplicables a sus productos.

Fuera de las regulaciones de estas áreas de productos , la importancia del certificado de ISO 9000 como una herramienta de competencia de mercado varia de sector a sector, compañías europeas pueden pedir a los proveedores la aprobación de exámenes de sus sistemas de calidad en sus lugares de origen como una condición de compra. Esto podría especificarse en cualquier contrato de negocios.

La certificación ISO 9000 puede servir como una forma de diferenciación “clase” de proveedores, particularmente en áreas de alta tecnología, donde la alta seguridad de los productos es crucial. En otras palabras, si dos proveedores están compitiendo por el mismo contrato, el que tenga un certificado de ISO 9000 puede tener una ventaja competitiva con algunos compradores.

Sectores y áreas de productos probablemente están generando presión para la certificación en ISO 9000 incluyendo aereoespacio, autos, componentes electrónicos, instrumentos de medición y de evaluación, entre muchos otros. El certificado ISO 9000 puede también ser un factor competitivo en áreas de productos donde preocupa la seguridad o la confiabilidad.

Grandes y pequeñas empresas con negocios a nivel internacional ven en las normas ISO 9000 una vìa para conquistar nuevos mercados y mejorar su competitividad. Los requerimientos de las normas ISO pueden variar de sector a sector.

La certificación ISO 9000 puede servir como una forma de diferenciación de proveedores, particularmente en áreas de alta tecnología, donde la alta seguridad de los productos es crucial.